Una evaluación de diagnóstico puede ser realizada por un médico de cabecera o por un psiquiatra o psicólogo,6​ que registra las circunstancias actuales del paciente, su historia biográfica, los síntomas presentes y los antecedentes familiares. El objetivo clínico es formular los factores biológicos, psicológicos y sociales pertinentes que puedan tener un impacto en el estado de ánimo de la persona. El asesor puede también hablar de los procedimientos actuales que la persona está utilizando para regular su estado de ánimo como el consumo alcohol o drogas. La evaluación también incluye un examen del estado mental, que es una evaluación del estado de ánimo actual de la persona y el contenido del pensamiento, en particular, la presencia de temas de desesperanza o pesimismo, las autolesiones o el suicidio, y la ausencia de pensamientos o planes positivos.6​ Los servicios especializados de salud mental son poco frecuentes en las zonas rurales, y por esta razón se deja el diagnóstico y el tratamiento en manos de los médicos de atención primaria.116​ Este problema es aún más marcado en los países en desarrollo.117​ El examen de salud mental puede incluir el uso de una escala de calificación como la Escala de Hamilton para la Depresión118​ o el Inventario de Depresión de Beck.119​ La puntuación obtenida en una sola escala de clasificación es insuficiente para diagnosticar la depresión, según los criterios definidos por la DSM o ICD (siglas en inglés para Clasificación Internacional de Enfermedades), pero proporciona una indicación de la gravedad de los síntomas durante un periodo de tiempo, por lo que una persona que obtiene una puntuación por encima de un punto dado de corte puede ser evaluada más a fondo para un diagnóstico de trastorno depresivo.120​ Para este propósito se utilizan varias escalas de calificación.120​ Programas selectivos, (screening (medicina)) han sido recomendados para mejorar la detección de la depresión, sin embargo hay evidencia de que no han mejorado las tasas de detección, el tratamiento o los resultados.121​
Al utilizar la escala de síntomas más completa descubrieron que alrededor del 33 por ciento de las mujeres cumplían los criterios para la depresión, en comparación con casi el 31 por ciento de los hombres. Pero cuando usaron la escala que contemplaba los síntomas más comunes en los hombres, encontraron que más del 26 por ciento de los varones los había experimentado, frente a casi el 22 por ciento de las mujeres.
La información de este resumen proviene del informe Nonpharmacological Versus Pharmacological Treatments for Adult Patients with Major Depressive Disorder (Comparación entre tratamientos no farmacológicos y farmacológicos para pacientes adultos con trastorno depresivo mayor), de diciembre de 2015. Fue producido por el RTI-International-University of North Carolina Evidence-based Practice Center (Centro de Práctica Basada en la Evidencia de RTI International-Universidad de Carolina del Norte), con financiamiento de la Agency for Healthcare Research and Quality (Agencia para la Investigación y la Calidad de la Atención Médica; AHRQ, por su sigla en inglés).
Embarazo o lactancia. La decisión de usar antidepresivos durante el embarazo y la lactancia materna se basa en la estimación de los riesgos y los beneficios. En general, el riesgo de defectos congénitos y otros problemas en bebés de madres que toman antidepresivos durante el embarazo es bajo. Aun así, el consumo de ciertos antidepresivos, como la paroxetina (Paxil, Pexeva), se desaconseja durante el embarazo. Trabaja con tu médico para hallar la mejor forma de manejar la depresión mientras estés embarazada o si planeas quedar embarazada.
Las nuevas definiciones de depresión fueron ampliamente aceptadas pero con algunos resultados y puntos de vista contradictorios. Se han presentado algunos argumentos empíricos para retomar el diagnóstico de melancolía.288​289​ Ha habido algunas críticas de la ampliación de la cobertura del diagnóstico, relacionadas con el desarrollo y la promoción de los antidepresivos y el modelo biológico desde finales de 1950.290​
Por regla general, y en base a determinadas escalas o cuestionarios a los que se somete a los pacientes, estos suelen referir síntomas relativos a un ánimo depresivo, con tristeza y desesperanza, sin interés por sus actividades habituales, con menor energía o ninguna para desenvolverse en su día a día. El sentimiento de culpabilidad también puede aparecen en algunos casos reactivos a determinadas situaciones que han originado el cuadro.
Como inconvenientes de los ISRS, citaremos los efectos secundarios de los primeros días (náuseas, cefaleas, incremento transitorio de la ansiedad, etc.) Por ello es conveniente iniciar el tratamiento con dosis baja y asociar tranquilizantes las primeras semanas. En algunos pacientes, dependiendo también del fármaco elegido, pueden ocasionar alguna ganancia de peso, o cierta pérdida de apetito o respuesta sexual. Normalmente, el médico informará al paciente sobre el carácter leve y transitorio de estos posibles síntomas adversos. Otro inconveniente es que el efecto terapéutico no se inicia hasta las 2-3 semanas de iniciar las tomas del antidepresivo.
Si su hijo ha sido diagnosticado con depresión por un psiquiatra, puede que pregunte cuál es el tratamiento. Existen diferentes tipos de terapia que pueden ayudar, como la terapia cognitivo-conductual. Los medicamentos antidepresivos son otra opción que puede ser útil combinada con la psicoterapia (en el caso de una depresión leve o moderada, se comenzará el tratamiento con terapia cognitivo-conductual y si no hay respuesta terapéutica o la depresión es grave, se combinará con la farmacoterapia. Los antidepresivos se deben utilizar con prudencia y bajo cuidadosa supervisión médica).
Derechos de autor © 2014–2019 UNDERSTOOD.ORG USA LLC. Todos los derechos reservados. “Understood” y los logotipos relacionados son marcas registradas como UNDERSTOOD.ORG USA LLC y pueden ser utilizadas con autorización. Esta página de Internet provee información de naturaleza general y está diseñada únicamente con propósitos informativos y educativos, y no constituye asesoramiento médico ni legal. Understood es una iniciativa sin fines de lucro. Understood no recibe ni recibirá dinero de ninguna compañía farmacéutica. No promocionamos ni ofrecemos servicios a individuos en la Unión Europea. Para mayor información, por favor revise los términos y condiciones.
También es muy importante no suspender el tratamiento sin hablar con el médico en caso no se sientan mejorías con el paso del tiempo, porque puede ser necesario cambiar el tratamiento para utilizar otro antidepresivo. Asimismo, se debe evitar la ingesta de otros medicamentos sin conocimiento del médico, drogas o bebidas alcohólicas durante esta fase, ya que perjudican el tratamiento.
Según Saul Kassin, Steven Fein y Hazel Rose Markus, reconocidos psicólogos sociales y culturales de las universidades Williams College y Stanford, en Estados Unidos, las características de un sistema cultural influyen en el desarrollo y expresión de la emocionalidad de sus individuos. En Colombia, los estereotipos, atribuciones al género, estilos de crianza y significados conductuales reproducidos por varios medios, como la televisión y la música, son mecanismos que funcionan para establecer cierto tipo de emocionalidad, de conductas aceptadas y rechazadas socialmente para hombres y mujeres.
La Administración de Alimentos y Medicamentos no supervisa los productos nutricionales y dietéticos de la misma manera que los medicamentos. No siempre sabrás con certeza qué es lo que compras y si es seguro. Además, dado que algunos suplementos a base de hierbas y suplementos dietéticos pueden interferir en la acción de los medicamentos recetados o provocar interacciones peligrosas, habla con el médico o el farmacéutico antes de tomar cualquier suplemento.
Instituciones como la Asociación Americana de Psiquiatría y la Organización Mundial de la Salud –OMS– sostienen que la depresión se manifiesta por medio de un estado triste, disminución de la motivación y de la capacidad de sentir placer, percepción negativa de sí mismo, de los demás y del mundo, alteraciones considerables en la alimentación y el sueño, irritabilidad, dificultades de pensamiento y toma de decisiones. Todo esto comprendido bajo criterios del nivel de gravedad y duración (más de 2 semanas) y las áreas de vida afectadas. Por esto, la tristeza común es diferente de la depresión.

Para conferir como diagnóstico más probable el diagnóstico de trastorno depresivo mayor, deben ser considerados otros posibles diagnósticos diferenciales como la distimia, el trastorno adaptativo con estado de ánimo depresivo, o el trastorno bipolar. La distimia es un trastorno afectivo crónico de carácter depresivo leve en el cual la persona reporta un estado de ánimo deprimido durante prácticamente todo el día durante al menos dos años. Los síntomas no son tan severos como los de la depresión mayor, aunque las personas con distimia son vulnerables a padecer una depresión mayor (a veces referido como depresión doble). 144​ El trastorno de adaptación con estado de ánimo depresivo es un trastorno del estado de ánimo que aparece como una respuesta psicológica a un evento estresor identificable, en el que los síntomas emocionales o de comportamiento resultantes son importantes, pero no cumplen los criterios de un episodio depresivo mayor.148​ El trastorno bipolar, también conocido como trastorno maniaco-depresivo, es una condición en la que las fases depresivas alternan con periodos de manía o hipomanía. Aunque actualmente la depresión se encuentra clasificada como un trastorno separado, existe un debate en curso debido a que los individuos diagnosticados con depresión mayor a menudo experimentan algunos síntomas hipomaníacos, lo que indica un continuo trastorno del estado de ánimo.154​


¿Conoce usted un hombre malhumorado, irritable y que no tiene sentido del humor? Quizás bebe en exceso o abusa de sustancias tóxicas, como el alcohol y las drogas. Quizás es física o verbalmente abusivo con su esposa e hijos. Quizás trabaja todo el tiempo, o busca excitación compulsivamente con comportamiento de alto riesgo. O quizás parece que se aísla, es muy reservado y no se interesa en las personas ni en las actividades que antes disfrutaba.
Una investigación reciente mostró que la insensibilización de la dopamina puede causar depresión. Y esto tiene sentido_ Un síntoma de depresión es la falta de motivación para hacer cosas que una vez te trajeron alegría. La dopamina es el neurotransmisor de la motivación, por eso, si tu cerebro se vuelve resistente a él, buscarás cada vez más dosis de la sustancia, a toda costa.

El síndrome de la serotonina es una reacción rara a los medicamentos, pero importante. La serotonina es una sustancia química que producen las células nerviosas. Los antidepresivos incluidos en esta guía aumentan la cantidad de serotonina en el cerebro. Este efecto es bueno hasta cierto punto. Sin embargo, un exceso de esta sustancia puede causar el síndrome de la serotonina. Entre los síntomas comunes se encuentran confusión, alucinaciones, pérdida de coordinación, fiebre, latido rápido del corazón, y vómito.
El médico debe tener la historia clínica completa de los síntomas, como cuándo empezaron, cuánto tiempo han durado, si están muy graves, si han ocurrido antes y, si es así, cómo fueron tratados. Es importante que los hombres que buscan ayuda sean abiertos y honestos sobre cualquier intento de "automedicarse" con alcohol o medicamentos de venta libre, juegos de azar o actividades de alto riesgo. Una historia clínica completa debe incluir información sobre cualquier historia familiar de depresión o de otros trastornos mentales.

La disfunción neuroquímica exacta de la depresión no se conoce. Los antidepresivos parecen aumentar la disponibilidad de los neurotransmisores serotonina y noradrenalina en la hendidura sináptica en algunas partes del cerebro. Sin embargo, al mismo tiempo, los estudios pre-clínicos recientes muestran que los antidepresivos reducen consistentemente la actividad de las neuronas en el locus coeruleus en el tronco cerebral, donde se encuentran las neuronas noradrenérgicas. Los antidepresivos también aumentan la disponibilidad de BDNF, una neurotrofina que participa en la neurogénesis y neuroplasticidad.
Los antidepresivos son medicinas que receta un médico para tratar la depresión. Estos medicamentos ayudan a mejorar la forma en que el cerebro utiliza ciertas sustancias químicas naturales. Pueden tardar varias semanas en hacer efecto. Existen muchos tipos de antidepresivos. A veces, es necesario probar más de uno hasta encontrar el que surta un mejor efecto.
Este resumen fue preparado por el John M. Eisenberg Center for Clinical Decisions and Communications Science at Baylor College of Medicine (Centro John M. Eisenberg para la Ciencia de las Comunicaciones y Decisiones Clínicas en la Facultad de Medicina de Baylor) en Houston, Texas. Personas con depresión aportaron sus puntos de vista sobre este resumen.
Los hombres tienden a reportar más que las mujeres el abuso de alcohol y drogas o dependencia en el transcurso de sus vidas.Sin embargo, existe debate entre los investigadores respecto a si el uso de sustancias tóxicas, es un “síntoma” de depresión subyacente en los hombres o es un trastorno que ocurre conjuntamente y se desarrolla con mayor frecuencia en ellos. No obstante, el uso de sustancias tóxicas puede ocultar la depresión, haciendo que sea más difícil reconocerla como una enfermedad separada que necesita tratamiento.
Alternativas: Haga todo lo que pueda para dormir bien en forma natural: Acuéstese y levántese todos los días a la misma hora, deje de ingerir alimentos dos horas antes de acostarse, practique alguna técnica de relajación durante 30 minutos antes de irse a dormir, etc. También puede probar tomando melatonina, un suplemento en la dieta que ayuda a regular el ciclo sueño-vigilia.

Personas que tienen familiares con depresión tienen un mayor riesgo de padecer también de la enfermedad, indicando que hay una vulnerabilidad a la depresión que puede ser heredada genéticamente. De hecho, tener parientes cercanos con otros trastornos psiquiátricos, como trastorno de pánico, trastornos afectivos o inclusive alcoholismo, también son factores de riesgo para la depresión.

A veces, la depresión es una fase del trastorno bipolar. El de tipo I (en el cual el episodio más reciente es depresivo) se diagnostica en pacientes con depresión mayor con antecedentes de al menos 1 episodio maníaco o mixto, mientras que el de tipo 2 se diagnostica en aquellos que presentan ataques de depresión mayor y antecedentes de episodios hipomaníacos.


La presencia de un pensamiento pesimista en relación al futuro también es muy característico de la depresión en los hombres. Este puede identificarse a través de una preocupación constante por la falta de oportunidades para desarrollarse como persona, así como por la presencia de expectativas relacionas con la no consecución de sus objetivos y metas. La razón de todo ello se encuentra en que el hombre deprimido piensa que no cuenta con los recursos personales para hacerles frente.
Las consecuencias de la depresión y de la ansiedad, van mas allá del individuo. No es sólo la persona afectada la que padece las consecuencias, es una sociedad. El hombre contemporáneo es propenso a caer en episodios de ansiedad y/o depresión, y esto lo induce a un comportamiento hacia los demás, pero por su lado el otro individuo también actúa hacia este primero de la misma manera, convirtiendo el entorno en una agrupación de ansiosos depresivos.
La mayoría de los adultos con trastorno depresivo nunca llega a ser evaluada por un psiquiatra, puesto que a menudo los síntomas no se reconocen correctamente. Esta confusión ocurre inclusive entre los médicos no acostumbrados a tratar problemas relacionados con la salud mental. Los estudios demuestran que más de la mitad de los pacientes con depresión, atendidos por clínicos generales por presentar síntomas físicos de depresión, tales como dolor, insomnio o fatiga crónica, terminan no siendo reconocidos como tal. El diagnóstico correcto surge solamente después de meses o años de síntomas y varias consultas a distintos médicos.
El término depresión se deriva del verbo latino deprimere, en español “presionar hacia abajo”.278​ Desde el siglo XIV, “deprimir” significaba subyugar o se relacionaba con el espíritu bajo. Este término fue utilizado en 1665 en la Crónica del autor inglés Richard Baker para referirse a alguien que tiene “una gran depresión de espíritu”, y en un sentido similar por el autor inglés Samuel Johnson en 1753.279​ Este término también entró en uso en fisiología y economía. En 1856 el psiquiatra francés Louis Delasiauve utilizó el término para referirse a un síntoma psiquiátrico y por la década de 1860 apareció en los diccionarios médicos para referir una disminución fisiológica y metafórica de la función emocional.280​ Desde Aristóteles, la melancolía se había asociado con los hombres del saber y la brillantez intelectual, un peligro de la contemplación y de la creatividad. Un concepto más reciente abandonó estas asociaciones y a lo largo del siglo XIX se asoció más con las mujeres.81​
Esta tragedia que enlutó al mundo se pudo haber evitado si ella hubiera recibido la atención y apoyo por parte de sus familiares y de la sociedad que ahora sí, lamenta su decisión de quitarse la vida; sin embargo como ella, muchos jóvenes optan por esta salida al no contar con elementos que les ayuden a hacerle frente a situaciones que les resulta complicado manejar.

Los investigadores Irving Kirsch y Thomas Moore han puesto en duda la actividad farmacológica de los antidepresivos en el alivio de la depresión y afirman que la eficacia de esta medicación es semejante a la sustancia placebo.192​ En una publicación posterior, Kirsch concluyó que el efecto general de los medicamentos antidepresivos de nueva generación está por debajo de los criterios recomendados para un significado clínico.193​ Resultados similares se obtuvieron en un metaanálisis por Fournier.194​
Quejas cognitivas subjetivas aparecen en personas mayores con depresión, pero también pueden ser indicativas del inicio de un trastorno de demencia, como la enfermedad de Alzheimer.126​127​ Las pruebas cognitivas y de imagen cerebral pueden ayudar a distinguir la depresión de la demencia.128​ Una tomografía axial computarizada TC puede excluir patología cerebral en pacientes con síntomas de psicosis, de inicio rápido o inusuales.129​ Los estudios generalmente no se repiten por un episodio posterior a menos que haya una indicación médica.
El síndrome de la serotonina es una reacción rara a los medicamentos, pero importante. La serotonina es una sustancia química que producen las células nerviosas. Los antidepresivos incluidos en esta guía aumentan la cantidad de serotonina en el cerebro. Este efecto es bueno hasta cierto punto. Sin embargo, un exceso de esta sustancia puede causar el síndrome de la serotonina. Entre los síntomas comunes se encuentran confusión, alucinaciones, pérdida de coordinación, fiebre, latido rápido del corazón, y vómito.
En el año 2000, el suicidio fue la tercera principal causa de muerte entre varones jóvenes entre las edades de 10 a 24 años. Los investigadores, enun estudio auspiciados por el NIMH, encontraron que entre los adolescentes que desarrollan el trastorno de depresión mayor, el siete por ciento pueden que mueran por suicidio durante sus años de adultos jóvenes.38

Hay estudios que demuestran que el 80% de los pacientes que sufren su primer episodio de depresión mayor, experimentará por lo menos otro más durante su vida,249​ con un promedio de cuatro episodios de por vida. Otros estudios en población general indican que aproximadamente la mitad de los que tienen un episodio se recuperarán (se traten o no) y permanecerán así, mientras que la otra mitad tendrá por lo menos un episodio más y aproximadamente el 15% de éstos sufrirá recurrencias continuas.250​ Estudios realizados con pacientes hospitalizados sugieren menor número de recuperaciones y mayor cronicidad, mientras que los estudios de la mayoría de los pacientes ambulatorios muestran que casi todos se recuperan, con una duración media del episodio de 11 meses. Alrededor del 90% de los pacientes con depresión severa o psicótica, la mayoría de los cuales cumplen con los criterios para otros trastornos mentales, sufren recaídas.251​252​

En 2003 se planteó la hipótesis de una interacción entre genes y medio ambiente (GxE) para explicar por qué el estrés de la vida es un vaticinador de episodios depresivos en algunas personas, y en otras no, en función de una variación alélica de la región promotora ligada al gen del transportador de serotonina (5-HTTLPR).42​ Un [metaanálisis] en 2009 mostró que los eventos estresantes de la vida se asociaban con la depresión, pero no se encontró evidencia de una asociación entre el genotipo 5-HTTLPR y la depresión.43​ Otro metaanálisis en 2009 coincidió con este último hallazgo.44​ Una revisión de 2010 de los estudios realizados en esta área encontró una relación sistemática entre el método utilizado para evaluar la adversidad del medio ambiente y los resultados obtenidos de los estudios; esta revisión encontró también que ambos metaanálisis de 2009 fueron significativamente distorsionados hacia estudios negativos, que utilizaron medidas de autoinforme de la adversidad.45​

Aunque decidas, o no, obtener ahora a través de este artículo un diagnóstico de depresión, deberías saber que también puede ser muy útil descubrir hasta qué punto podemos determinar que tu sufrimiento es considerable. Las pautas orientativas mencionadas anteriormente han sido facilitadas para poder establecer un diagnóstico médico, pero no deben ser en ningún caso un impedimento en tu búsqueda de ayuda para luchar contra tu sufrimiento. Incluso aunque no dispongas de un diagnóstico oficial de depresión, puedes buscar ayuda para luchar contra tu sufrimiento.
Sin embargo, en estos casos no podemos establecer que se trata de un diagnóstico de depresión ya que los síntomas de la depresión se deben entonces a una causa inicial diferente a la que sería si se tratase de una depresión. Por ejemplo, se excluye un diagnóstico de depresión cuando se trata de un duelo ya que como es obvio los síntomas de la depresión se deben a un proceso de duelo. En este caso, no podemos determinar oficialmente un diagnóstico de depresión.
Medicamentos "ADHD": Los medicamentos estimulantes y no-estimulantes a menudo son útiles como parte del tratamiento para el Déficit de Atención e Hiperactividad ("ADHD"). Algunos ejemplos de estimulantes incluyen: "Dextroamphetamine (Dexedrine, Adderal)" y "Methylphenidate (Ritalin, Metadate y Concerta)". Los medicamentos no-estimulantes incluyen "Atomoxetine (Strattera)".
Lo que podemos hacer: lo que podemos hacer aquí es dar ejemplo. Se pueden planificar actividades y tratar de involucrar al hombre en dichas actividades que deberán ser de diversión. Podemos dar el ejemplo dejándonos ir y permitiéndonos experimentar un poco de alegría. Tiene que ser un acto sincero, que transmita seguridad, para él para participe y trate de ser feliz, incluso si es sólo por un momento.
Y nadie está salvo de sentirse abrumado por ese cóctel paralizante de futilidad, tristeza y desgana infinitas que es la depresión. Puedes llamarte Brad Pitt, Bruce Springsteen o J. K. Rowling. Puedes ser un triunfador y tenerlo todo. Estar en la flor de la vida, en la cresta de la ola… Da igual. «De repente, uno empieza a encontrarse mal. No sabe por qué, pero un día está mal. Y al siguiente también. Y así, día tras día, no mejoras. El problema es que no sabes lo que realmente está pasándote», contaba el futbolista Andrés Iniesta en su autobiografía.
Antidepresivos tricíclicos. Estos medicamentos —como la imipramina (Tofranil), la nortriptilina (Pamelor), la amitriptilina, la doxepina, la trimipramina (Surmontil), la desipramina (Norpramin) y la protriptilina (Vivactil)— pueden ser muy efectivos, pero suelen causar efectos secundarios más graves que los antidepresivos más nuevos. Por eso, no se suelen recetar, a menos que hayas probado primero un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina y no hayas tenido mejoras.
×