Estas «calculadoras de riesgo» permiten que ciudadanos que no padecen ninguna de estas patologías, puedan predecir, a través de esta web gratuita, la aparición de futuros episodios de depresión, ansiedad o problemas con el alcohol. Además, ofrece al usuario información y recursos para disminuir el riesgo de cualquiera de estas patologías, las tres más prevalentes en salud mental.
Lo que podemos hacer: Si conoces a un hombre que podría estar luchando con la depresión pero se niega a pedir ayuda, puedes ofrecerte a hablar con él sobre cómo se siente, proporcionarle un libro, artículo o página web sobre el tema. Ten cuidado con la forma de plantear el tema, pues algunos hombres es probable que se pongan a la defensiva y se sientan ofendidos. Dile que te importa y sólo quieres asegurarte de que está bien.
Estos modelos interactivos han ganado soporte empírico. Por ejemplo, investigadores en Nueva Zelanda adoptaron un enfoque prospectivo para estudiar durante un periodo de tiempo cómo la depresión emergía en una población inicial de personas no afectadas. Los investigadores concluyeron que la variación en el gen que codifica la proteína transportadora de serotonina (5-HTT) altera la probabilidad de las personas que han lidiado con eventos estresantes en su vida y experimentarán depresión. Para ser específicos, la depresión puede aparecer después de estos eventos, pero es más común que aparezca en personas con uno o dos alelos cortos del gen 5-HTT.27​ Además, un estudio sueco estimó que la heredabilidad de la depresión – la proporción de la variación fenotípica atribuible a la variación genotípica de los individuos- está alrededor del 40% para mujeres y 30% para hombres,33​ y la psicología evolucionista ha sugerido que la base genética para la depresión yace profundamente en la historia de adaptaciones seleccionadas de manera natural. Un trastorno de ánimo inducido por una sustancia simulando una depresión mayor ha sido ocasionalmente ligado a uso o abuso a largo plazo de drogas, o la remoción de ciertas drogas de tipo sedante o hipnótico.34​35​
Personas que tienen familiares con depresión tienen un mayor riesgo de padecer también de la enfermedad, indicando que hay una vulnerabilidad a la depresión que puede ser heredada genéticamente. De hecho, tener parientes cercanos con otros trastornos psiquiátricos, como trastorno de pánico, trastornos afectivos o inclusive alcoholismo, también son factores de riesgo para la depresión.

“Comienza lentamente y solo te hablas a ti mismo. Te sientes perdido. Todo está oscuro, el dolor es 24/7, solo quieres que se acabe. Yo tomaba mucho licor y trataba de ‘apagar’ mi cabeza, pero es algo con lo que debía vivir, simplemente no se va, ahí es donde comienzas a pensar en que solo acaba con la muerte”, señaló en el informe del NIH un sargento retirado, identificado como Patrick.
La terapia electroconvulsiva (TEC) es un tratamiento psiquiátrico estándar en el que las convulsiones son inducidas eléctricamente en los pacientes para proporcionar alivio para la depresión y otras trastornos mentales.227​:1880 La TEC se aplica con el consentimiento informado del paciente228​ como una última línea de intervención para el trastorno depresivo mayor. 229​
La depresión postparto, o los trastornos mentales y del comportamiento asociados con el puerperio, no clasificados en alguna otra parte,132​ se refiere a la intensa, sostenida y a veces incapacitante depresión que experimentan las mujeres después del parto. La depresión postparto tiene una tasa de incidencia de 10 a 15% entre las madres primerizas. El DSM-IV dispone que, con el fin de calificar la depresión postparto se toma como inicio un mes a partir de la fecha de parto. Se dice que la depresión postparto puede durar hasta tres meses.152​
Amanda Todd hoy podría seguir disfrutando de su adolescencia, si no fuera porque nadie quiso escucharla y sus pares se sintieron con el derecho de lastimarla, sin darse cuenta de que al hacerlo, dejaban abierta la posibilidad de que cualquier de ellos u otros jóvenes, se conviertan en víctimas del ocioso placer de juzgar sin tregua, al grado de no importar si orillan al suicidio.
Amanda Todd, la adolescente canadiense que ocupó los principales espacios en los medios de comunicación, sólo pidió en su momento un poco de atención, que paradójicamente obtuvo cuando decidió suicidarse por no soportar más los abusos de los que fue víctima por parte de sus compañeros de escuela y vecinos, luego de que un hombre encubierto por la clandestinidad que brindan las redes sociales, subió a su perfil fotos de la joven topless.
En la tristeza, el individuo generalmente presenta períodos de mejora durante el día, logrando olvidar por momentos la causa de su tristeza, como, por ejemplo, durante la visita de un ser querido. En la depresión, la sensación es continua y no alivia con la ayuda de los demás. La depresión causa, generalmente, un sentido de culpa, pero sin ninguna razón aparente. Los deprimidos sienten una gran culpa, pero no saben explicar la razón.
Desde el punto de vista de la teoría evolutiva, la depresión mayor concluye por hipótesis, que en algunos casos, aumenta la aptitud reproductiva de un individuo. Enfoques evolutivos de la depresión y la psicología evolutiva postulan mecanismos específicos por los cuales la depresión puede haber sido incorporada genéticamente a la reserva de genes humanos, lo que explicaría la alta heredabilidad y prevalencia de la depresión, proponiendo que ciertos componentes de la depresión son adaptaciones95​ como los comportamientos relacionados con el apego y la clase social.96​ Los comportamientos actuales pueden explicarse como adaptaciones para regular las relaciones o los recursos, aunque el resultado puede ser maladaptativo en tiempos modernos.97​
Esta guía de práctica clínica utiliza la clasificación y definiciones de depresión recogidas en la décima revisión de la CIE-10 (tablas 1 y 2) con los códigos F32 (episodios depresivos) y F33 (trastorno depresivo recurrente) y en la DSM-5 (tabla 6), con los códigos 296.2X (episodio único) y 296.3X (episodio recurrente). Tanto en la CIE-10 como en el DSM-5, la gravedad de los episodios se basa en el número, tipo e intensidad de los síntomas y en el grado de deterioro funcional (los especificadores de gravedad de los criterios DSM-5 figuran en el anexo 1).
Sé paciente. Una vez que comiences a tomar el antidepresivo que tú y tu médico hayan seleccionado, puedes notar las primeras mejoras después de unas semanas, pero tardará seis o más semanas en hacer el efecto completo. Puedes tomar la dosis completa de algunos antidepresivos desde el principio. Tendrás que aumentar la dosis de otros antidepresivos progresivamente. Habla con el médico o con el terapeuta sobre cómo sobrellevar los síntomas de la depresión mientras esperas que el antidepresivo haga efecto.
Incapacidad para reconocer la depresión. Es posible que pienses que sentirte triste o sensible es siempre el principal síntoma de la depresión. Pero para muchos hombres, ese no es el síntoma principal. Por ejemplo, los dolores de cabeza, los problemas digestivos, el cansancio, la irritabilidad o los dolores a largo plazo a veces pueden ser signos de depresión. Del mismo modo, sentirse aislado y buscar distraerse para evitar tener que enfrentar los sentimientos o las relaciones pueden indicar depresión.
Hay algunas pruebas que indican que una noche de privación total de sueño puede ayudar.239​ El ejercicio físico es recomendado para el manejo de la depresión leve240​ y tiene un efecto moderado en los síntomas.241​ Es equivalente, en la mayoría de las personas, a la utilización de medicamentos o terapias psicológicas.241​ En pacientes de edad avanzada el ejercicio físico parece disminuir la depresión.242​ En estudios clínicos abiertos observacionales no aleatorios, la cesación tabáquica se asocia con mejoras en la depresión igual o más que ocurre con los medicamentos.243​
Por lo tanto, para poder decir que se trata de un diagnóstico de depresión tu depresión deberá tener una influencia importante sobre varios de los aspectos de la vida mencionados anteriormente. Te puede ocurrir, por ejemplo, que dejes de practicar tus ‘hobbies’ y que ya no tengas ganas de participar a las reuniones familiares. De este modo, vas a empezar a aislarte y a no querer salir, y en consecuencia vas a preferir pasarte el día sin hacer nada. Teniendo en cuenta que vas a estar constantemente preocupándote por todo, tu cuerpo va a sentirse como si estuviese sobrecargado y estresado.
Cuando un hombre expresa sentirse triste y solo, es usual que otros (y hasta él mismo)lo reprendan directa o indirectamente, al considerarse un símbolo de debilidad o falta de capacidad para lidiar con las dificultades del mundo. El impacto que tiene exponer nuestra tristeza o sensación de soledad a otros es tan incómodo que muchos prefieren ocultarlo mostrando la fachada de ¨hombre fuerte¨ que nos han enseñando. Toda esa tensión se va acumulando adentro, afectando el funcionamiento de nuestro cuerpo y mente.
Hay otro aspecto físico referente a la depresión en el adicto. Como las drogas y el alcohol queman nutrientes vitales en el cuerpo, y como una persona adicta generalmente desatiende su propio cuidado y el tener una alimentación adecuada, es habitual el que se vaya hacia abajo. Esos que entran a un centro de rehabilitación están, la mayoría de las veces, en terribles condiciones físicas cuando comienzan su recuperación de la adicción.
No hay ninguna receta mágica que pueda ser aplicado a todos los pacientes con depresión. El medicamento a ser elegido depende de las características clínicas y de las condiciones económicas del individuo. Por ejemplo, si el paciente, así como la depresión, tiene problemas para dormir, drogas que causan somnolencia, tales como la mirtazapina pueden ser la mejor opción.
Ya en la década de los 60, el LSD, el éxtasis o la psilocibina ofrecían, para muchos psiquiatras, nuevas e interesantes perspectivas médicas. Las estrictas leyes antiestupefacientes surgidas, sin embargo, durante los años 70 supusieron un obstáculo para las investigaciones. Los científicos interesados en sus posibilidades han tenido que pelear desde entonces contra dificultades legales, éticas y culturales para volver a abrir las posibilidades de experimentar con ellos.
Ha habido un debate continuo acerca de si los trastornos neurológicos y los trastornos del estado de ánimo pueden estar vinculados a la creatividad, una discusión que se remonta a los tiempos de Aristóteles.309​310​ La literatura británica da muchos ejemplos de reflexiones sobre la depresión.311​ El filósofo inglés John Stuart Mill experimentó un periodo de varios meses de duración de lo que llamó “un estado embotado de los nervios”, cuando uno es “insensible al goce o a la excitación placentera, uno de esos estados de ánimo en el que, lo que era placer en otras ocasiones se vuelve en algo insípido o indiferente”. El citó “abatimiento”, del poeta inglés Samuel Taylor Coleridge, como una descripción perfecta de su caso: “un dolor sin punzada, vacío, oscuro y triste, / un ahogado, adormecido dolor desapasionado/ que no encuentra salida natural o alivio / en una palabra o suspiro o un desgarro.”312​313​ El escritor inglés Samuel Johnson utilizó el término “perro negro” en la década de 1780 para describir su propia depresión,314​ que se popularizó posteriormente por la depresión que sufría el ex primer ministro británico Sir Winston Churchill.314​
Los pacientes que ya fueron tratados en el pasado deben darle a su médico actual todos los detalles sobre la terapia; si fuera una terapia farmacológica, deberían indicarle al médico actual el nombre del fármaco y la dosis inicial; luego deben especificar si la dosis disminuyó o aumentó durante el transcurso de la terapia, si hubo efectos secundarios y si la terapia resultó efectiva.
Estos inhibidores de  recaptación de la serotonina y  la norepinefrina (irsn) son similares a los ISRS y los principales son: VENLAFAXINA (EFEXOR), DULOXETINA (CYMBALTA). ISRS y los IRSN son hoy más comúnmente prescrito con respecto a otras categorías de antidepresivos, tales como tricíclico (llamado así debido a su estructura química) y los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO), porque normalmente causar menos efectos secundarios.
Asegúrate de que tú y tu hijo adolescente entiendan los riesgos y los posibles beneficios si tu hijo desea usar terapias alternativas o complementarias. No reemplaces el tratamiento médico convencional o la psicoterapia por medicinas alternativas. Cuando se trata de depresión, los tratamientos alternativos no son buenas opciones para reemplazar la atención médica.
Los tres tratamientos más comunes para la depresión son la psicoterapia, los medicamentos y la terapia electroconvulsiva. La psicoterapia es el tratamiento de primera elección (sobre la medicación) para menores de 18 años. Las directrices de 2004 del Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica del Reino Unido (NICE por sus siglas en inglés) indican que los antidepresivos no deben ser utilizados para el tratamiento inicial de la depresión leve, porque la relación riesgo/beneficio es pobre. Las directrices recomiendan que el tratamiento con antidepresivos en combinación con intervenciones psicosociales deben considerarse para:
En caso de una respuesta insuficiente, la Sociedad Psiquiátrica norteamericana aconseja asociar un antidepresivo administrándolo con otro fármaco, para potenciar su efecto. Entre otros, estos fármacos pueden ser el litio, suplementos de hormonas tiroideas, un antipsicóticos atípico o los agonistas de la dopamina. En otros casos se combinan dos fármacos, formando uno nuevo, como es el caso del Symbyax, que es una combinación de fluoxetina y olanzapina (Prozac y Zyprexa), medicamento que ha sido aprobado en los Estados Unidos para el tratamiento de la depresión bipolar. Sin embargo, aún hay pocos estudios sobre las asociaciones de medicamentos utilizados para combatir la depresión.
Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO). Los inhibidores de la monoaminooxidasa —como la tranilcipromina (Parnate), la fenelzina (Nardil) y la isocarboxazida (Marplan)— generalmente pueden recetarse cuando otros medicamentos no funcionan, ya que pueden provocar efectos secundarios graves. El uso de inhibidores de la monoaminooxidasa requiere seguir una dieta estricta, ya que la interacción con algunos alimentos, como ciertos quesos, pepinillos y vinos, y con algunos medicamentos, como las píldoras anticonceptivas, los descongestionantes y los suplementos herbarios, puede ser peligrosa (o, incluso, mortal). La selegilina (Emsam), un inhibidor de la monoaminooxidasa que se pega en la piel como un parche, puede causar menos efectos secundarios que otros inhibidores de la monoaminooxidasa. Estos medicamentos no se pueden combinar con los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.

El término trastorno depresivo mayor fue dado a conocer por un grupo de médicos de Estados Unidos a mediados de la década de 1970 como parte de las propuestas de criterios diagnósticos basados en los patrones de los síntomas (llamados los “Criterios de Diagnósticos de Investigación” basados en los criterios de Feighner anteriores a éstos),286​ y fue incorporado en el DSM-III en 1980.287​ Para mantener la correspondencia, la CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades, décima versión) utiliza los mismos criterios con sólo pequeñas alteraciones, pero utilizando el umbral de diagnóstico DSM para calificar un episodio depresivo leve, añadiendo categorías de mayor umbral para episodios moderados y severos.135​287​ El antiguo concepto de melancolía todavía sobrevive en la noción de un subtipo melancólico.


Los investigadores Irving Kirsch y Thomas Moore han puesto en duda la actividad farmacológica de los antidepresivos en el alivio de la depresión y afirman que la eficacia de esta medicación es semejante a la sustancia placebo.192​ En una publicación posterior, Kirsch concluyó que el efecto general de los medicamentos antidepresivos de nueva generación está por debajo de los criterios recomendados para un significado clínico.193​ Resultados similares se obtuvieron en un metaanálisis por Fournier.194​
De todos modos, advierten que los resultados obtenidos sugieren que los médicos deberían cambiar la forma de evaluar a los pacientes para facilitar la identificación de los que sufren o tienen el riesgo de sufrir de depresión. Además, deben ayudar a que la depresión se vea como una condición que afecta a ambos sexos y no sólo a las mujeres. De esa forma, los hombres serían capaces de admitir sus síntomasy pedir ayuda profesional.
Antidepresivos tricíclicos. Estos medicamentos —como la imipramina (Tofranil), la nortriptilina (Pamelor), la amitriptilina, la doxepina, la trimipramina (Surmontil), la desipramina (Norpramin) y la protriptilina (Vivactil)— pueden ser muy efectivos, pero suelen causar efectos secundarios más graves que los antidepresivos más nuevos. Por eso, no se suelen recetar, a menos que hayas probado primero un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina y no hayas tenido mejoras.
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