La forma más ampliamente estudiada de psicoterapia para la depresión es la terapia de la conducta cognitiva TCC, que enseña a los pacientes a desafiar sus pesimistas formas perdurables de pensamiento (cogniciones) y cambio de comportamientos contraproducentes. Una investigación iniciada a mediados de la década de 1990 sugirió que la TCC podría funcionar tan bien o incluso mejor que los antidepresivos en pacientes con depresión de moderada a severa.174​175​ La TCC puede ser eficaz en adolescentes deprimidos,176​ aunque sus efectos en los episodios severos no se conocen de manera definitiva.177​ Distintas variables predicen el éxito de la terapia cognitivo conductual en adolescentes: niveles más altos de pensamientos racionales, menos desesperanza, menos pensamientos negativos y menos distorsiones cognitivas.178​ CBT is particularly beneficial in preventing relapse.179​180​ La TCC es particularmente beneficiosa para la prevención de recaídas. Diversas variantes de la terapia cognitivo conductual se han utilizado en pacientes con depresión, la más notable es la terapia racional emotiva conductual181​ y la terapia cognitiva basada en la conciencia plena.182​ Programas de reducción de estrés basados en la conciencia plena pueden reducir los síntomas de la depresión.183​184​ Programas basados en la conciencia plena parecen ser también una intervención prometedora en los jóvenes.185​
La planificación del tratamiento debería comenzar con una evaluación que se centralice en la identificación de la ingesta de cualquier droga que predisponga a la aparición de depresión. El tratamiento de la causa de base o la suspensión del fármaco causante es necesario, pero por lo general no es suficiente para lograr la remisión de la depresión. Los antidepresivos, la psicoterapia o ambos son necesarios y su combinación es la opción terapéutica preferida para la DEA; sin embargo, la farmacoterapia o la psicoterapia como únicas medidas son alternativas aceptables si la depresión es leve. La terapia electroconvulsiva es una opción si el paciente no responde al tratamiento farmacológico, si tiene posibilidades de fallecer debido a la falta de alimentación o si presenta psicosis.

La distimia, antiguamente conocida como neurosis depresiva, que se caracteriza por un cuadro depresivo de intensidad menor a los anteriores, de evolución crónica (más de dos años), sin periodos asintomáticos y con sentimientos de incapacidad y somatizaciones. Este último tipo de depresión parece guardar una relación más estrecha con la forma de ser y con el estrés prolongado.

La teoría del apego, que fue desarrollada por el psiquiatra inglés John Bowlby en la década de 1960, predice una relación entre el trastorno depresivo en la edad adulta y la calidad del vínculo temprano entre el infante y el cuidador adulto. En particular se cree que “las experiencias de pérdida precoz, de separación y rechazo por parte de los padres o del cuidador (trasmitiendo el mensaje de que el niño no es digno de ser amado) pueden conducir modelos internos de trabajo inseguros [...] Representaciones cognitivas internas del yo como indigno de ser amado y de figuras de apego no queridas o no confiables sería coherente con partes de la tríada cognitiva de Beck.72​ Mientras que una amplia variedad de estudios ha apoyado (defendido) los principios básicos de la teoría del apego, la investigación no ha sido concluyente en cuanto a si se puede comprobar que existe una relación entre el apego temprano por atribución y la depresión posterior.72​

Antidepresivos tricíclicos. Estos medicamentos —como la imipramina (Tofranil), la nortriptilina (Pamelor), la amitriptilina, la doxepina, la trimipramina (Surmontil), la desipramina (Norpramin) y la protriptilina (Vivactil)— pueden ser muy efectivos, pero suelen causar efectos secundarios más graves que los antidepresivos más nuevos. Por eso, no se suelen recetar, a menos que hayas probado primero un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina y no hayas tenido mejoras.
Alternativas: El acetaminofeno (Tylenol), la aspirina, el tramadol (Ultram) o, si la situación lo exige, un opioide leve, como la hidrocodona/acetaminofeno (Vicodin). A medida que envejecemos, gran parte del dolor articular vinculado con la artritis no es por causa de  la inflamación (que puede tratarse con corticoesteroides), sino por la inmovilidad de la articulación que fue dañada tras haber sufrido procesos inflamatorios durante años.

Y nadie está salvo de sentirse abrumado por ese cóctel paralizante de futilidad, tristeza y desgana infinitas que es la depresión. Puedes llamarte Brad Pitt, Bruce Springsteen o J. K. Rowling. Puedes ser un triunfador y tenerlo todo. Estar en la flor de la vida, en la cresta de la ola… Da igual. «De repente, uno empieza a encontrarse mal. No sabe por qué, pero un día está mal. Y al siguiente también. Y así, día tras día, no mejoras. El problema es que no sabes lo que realmente está pasándote», contaba el futbolista Andrés Iniesta en su autobiografía.


Más que una tristeza, la depresión no es una debilidad o falta de disciplina, ni es algo que el paciente pueda simplemente resolver sólo con sus propias ganas. Para el deprimido, dejar de estar triste no es como el fumador que intenta dejar el cigarrillo; no se trata de tomar la decisión y permanecer fiel a ella. La depresión es una enfermedad crónica que requiere tratamiento a largo plazo, como diabetes o hipertensión. Igual como nadie  deja de ser diabético, solamente con fuerza de voluntad y pensamiento positivo, la depresión necesita ayuda médica para ser controlada.
Existe alguna evidencia de que la depresión mayor puede ser causada en parte por una hiperactividad del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (eje HPA en inglés), que se traduce en un efecto similar a la respuesta neuroendocrina al estrés. Las investigaciones indican un aumento en los niveles de la hormona cortisol, y agrandamiento de las glándulas pituitaria y adrenal, lo que sugiere que las alteraciones del sistema endocrino pueden desempeñar un papel en algunos trastornos psiquiátricos, incluyendo la depresión.54​ La hipersecreción de la hormona liberadora de hormona adrenocorticotropa por parte del hipotálamo se cree que conduce a esto, y está relacionada con los síntomas cognitivos y la excitación. La hormona estrógeno se ha implicado en los trastornos depresivos debido al aumento en el riesgo de episodios depresivos después de la pubertad, el período prenatal, y se reducen las tasas después de la menopausia.55​ Por el contrario, los períodos premenstruales y de postparto, de bajos niveles de estrógeno, están también asociados con un mayor riesgo.55​ El retiro repentino, las fluctuaciones o los periodos de bajos niveles sostenidos de estrógeno se han relacionado con una significativa disminución del ánimo. La recuperación clínica de la depresión postparto, la perimenopausia y la postmenopausia demostró ser efectiva después de que se estabilizaron o restauraron los niveles de estrógeno.56​57​
Los hombres son bien conocidos por su tendencia cubrir o esconder sus verdaderos sentimientos en numerosas ocasiones. A veces tienden a tener tantas capas en sus patrones de pensamiento y personalidad, que ayudarles a aumentar la conciencia de lo que les está pasando o están sintiendo es muy complicado. Pero ¿por qué?, principalmente debido a que la sociedad les transmite que cualquier expresión de una emoción puede provocar una reacción social que no siempre es de aceptación. Es una triste realidad que un hombre va a sufrir en silencio para evitar el ostracismo social antes de buscar ayuda.
Amanda Todd, la adolescente canadiense que ocupó los principales espacios en los medios de comunicación, sólo pidió en su momento un poco de atención, que paradójicamente obtuvo cuando decidió suicidarse por no soportar más los abusos de los que fue víctima por parte de sus compañeros de escuela y vecinos, luego de que un hombre encubierto por la clandestinidad que brindan las redes sociales, subió a su perfil fotos de la joven topless.

Hipócrates, médico de la Antigua Grecia, describió el síndrome de melancolía como una enfermedad diferente con síntomas mentales y físicos particulares. Hipócrates caracterizó como síntoma de la dolencia todos los “temores y desalientos, si duran mucho tiempo”.277​ Fue un concepto similar pero mucho más amplio que el concepto actual de depresión. Se le dio relevancia a un grupo de síntomas como la tristeza, el desánimo y el desaliento y a menudo se incluyeron en este grupo el miedo, la ira, los delirios y las obsesiones.81​
Esta tragedia que enlutó al mundo se pudo haber evitado si ella hubiera recibido la atención y apoyo por parte de sus familiares y de la sociedad que ahora sí, lamenta su decisión de quitarse la vida; sin embargo como ella, muchos jóvenes optan por esta salida al no contar con elementos que les ayuden a hacerle frente a situaciones que les resulta complicado manejar.
El prejuicio puede causar depresión a nivel social. Esto puede ocurrir cuando las personas tienen autoestereotipos negativos acerca de sí mismos. Esta depresión causada por prejuicio (“deprejudice”) puede estar relacionada con una membresía de grupo (por ejemplo, Me-Gay-Bad) o no (Me-Bad). Si alguien tiene creencias perjudiciales sobre un grupo estigmatizado y luego se convierte en un miembro de ese grupo, pueden interiorizar (internalizar) sus prejuicios y desarrollar depresión. Por ejemplo, un niño puede aprender el estereotipo negativo que los homosexuales (hombres gay) son inmorales. Cuando es mayor y se da cuenta que es homosexual, puede interiorizar o hacer propio este prejuicio y deprimirse. Las personas también pueden mostrar internalización de los prejuicios a través de autoestereotipos debido a experiencias negativas en la infancia como el abuso verbal y físico.94​
Esta guía de autoevaluación permitirá conocer más sobre tu estado de ansiedad. Este test ha sido diseñado para obtener una valoración cuantitativa de la sintomatología de la ansiedad y el diagnóstico de trastornos o patologías específicamente ansiógenas. El resultado se muestra a través de una gráfica que recoge las distintas áreas donde se pueden observar síntomas ansiógenos así como una explicación para cada una de las distintas áreas analizadas:
El diagnóstico debe realizarse mediante entrevista clínica y no ser derivado únicamente de cuestionarios. Deberán emplearse técnicas específicas, tanto verbales como no verbales, debido a la existencia de limitaciones cognitivas y de verbalización en este grupo de edad. Así, los niños más pequeños pueden tener dificultades para reconocer algunos síntomas o para comunicar sus ideas y pensamientos, lo que podría impedir un correcto diagnóstico. Para completar la evaluación psicopatológica, es imprescindible la información aportada por los padres y por el entorno escolar.
Explora las opciones si no te da resultado. Si, después de cuatro semanas, sigues teniendo efectos secundarios molestos o no presentas mejoras considerables de tus síntomas, habla con el médico sobre la posibilidad de modificar la dosis, cambiar el antidepresivo (conmutación) o agregar un segundo antidepresivo u otra medicación (aumento). Es posible que una combinación de medicamentos te de mejores resultados que tomar un antidepresivo solo.
Ya en la década de los 60, el LSD, el éxtasis o la psilocibina ofrecían, para muchos psiquiatras, nuevas e interesantes perspectivas médicas. Las estrictas leyes antiestupefacientes surgidas, sin embargo, durante los años 70 supusieron un obstáculo para las investigaciones. Los científicos interesados en sus posibilidades han tenido que pelear desde entonces contra dificultades legales, éticas y culturales para volver a abrir las posibilidades de experimentar con ellos.
La farmacoterapia para la depresión consiste en una fase aguda hasta que se logra una mejoría clínica (normalmente 6-12 semanas) y la terapia de mantenimiento por otros seis meses para prevenir recaídas. El tratamiento de mantenimiento continuará durante meses o años en el caso de los trastornos recurrentes o persistentes. Las tasas de recaída son aproximadamente dos veces más altas cuando la medicación antidepresiva se interrumpe antes de que finalice la fase de mantenimiento, de modo que la adherencia es importante, incluso si se logra una mejoría de forma temprana.

Presta atención a las señales de advertencia. Trabaja con tu médico o terapeuta para aprender a identificar lo que desencadena tus síntomas de depresión. Elabora un plan para saber qué hacer en el caso de que los síntomas empeoren. Consulta con tu médico o con tu terapeuta si notas cambios en los síntomas o en cómo te sientes. Pídeles a familiares o amigos que estén atentos a los signos de advertencia.
La depresión atípica se caracteriza por la reactividad del estado de ánimo (anhedonia paradójica) y la positividad, la ganancia significativa de peso o aumento del apetito (comer en exceso), exceso de sueño o somnolencia (hipersomnia), una sensación de pesadez en las extremidades conocida como parálisis pesada, y una importante discapacidad social como consecuencia de hipersensibilidad a la percepción de rechazo social.150​

Hierba de san Juan. Si bien este suplemento a base de hierbas no está aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration) para tratar la depresión en los Estados Unidos, puede ser de utilidad para la depresión leve o moderada. Si decides utilizarlo, ten cuidado, dado que la hierba de San Juan puede interferir en varios medicamentos, entre ellos, los medicamentos para el corazón, los anticoagulantes, las píldoras anticonceptivas, la quimioterapia, los medicamentos para el VIH o sida y los que se usan para evitar el rechazo de órganos después de un trasplante. Además, evita tomar la hierba de san Juan mientras tomas antidepresivos porque la combinación produce efectos secundarios graves.
La disfunción sexual es un efecto secundario común, especialmente con los ISRS. En muchos casos, el bupropión, un inhibidor de recaptación dual (NE y DA), produce un incremento moderado de la libido, debido al aumento de la actividad dopaminérgica. Este efecto también se observa con los inhibidores de la recaptación de la dopamina, los estimulantes del sistema nervioso central y los agonistas de la dopamina. Este mecanismo se debe al aumento de la producción de testosterona (causada por la inhibición de la prolactina) y un aumento de la síntesis del óxido nítrico. Se ha demostrado que la apomorfina, la nefazodona y la nitroglicerina reparan alguna disfunción sexual gracias al aumento de la actividad de óxido nítrico. Se ha comunicado que los IMAO tienen la menor cantidad de efectos negativos sobre la función sexual y la libido, particularmente la moclobemida. Se ha informado que el betanechol combate la disfunción sexual inducida por IMAO mediante sus propiedades de agonista colinérgico, es decir, estimulando la función de la acetilcolina. La Vilazodona y la Vortioxetina en su mecanismo de acción siendo agonista parcial del receptor 5Ht1A es el antidepresivo que menos efectos adversos produce sobre la esfera sexual.

Antidepresivos tricíclicos. Estos medicamentos —como la imipramina (Tofranil), la nortriptilina (Pamelor), la amitriptilina, la doxepina, la trimipramina (Surmontil), la desipramina (Norpramin) y la protriptilina (Vivactil)— pueden ser muy efectivos, pero suelen causar efectos secundarios más graves que los antidepresivos más nuevos. Por eso, no se suelen recetar, a menos que hayas probado primero un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina y no hayas tenido mejoras.
¿Te sientes cansado, desanimado, emocionalmente irritado constantemente? ¿Sientes que las cosas que solían divertirte comienzan a perder sentido? Puede ser que estés pasando por un proceso complicado, no te preocupes, es más común de lo que crees, pero es muy importante que prestes atención a este proceso personal ya que puede tener consecuencias graves en tu salud y en tu historia de vida.
Los antidepresivos son un grupo de medicamentos que tratan la depresión. También pueden usarse para tratar otras afecciones de salud. Los productos químicos que los componen afectan a las personas de diferentes maneras. Es por eso que hay varios tipos. Es posible que tenga que probar uno o más tipos de antidepresivos antes de encontrar uno que funcione. Aprenda sobre los tipos de antidepresivos y hable con su médico para ver cuál(es) debe tomar.
Luego, hace dos años, comenzó a recibir ketamina como parte de un ensayo clínico. Los primeros tres tratamientos no tuvieron efecto, pero el cuarto "fue como un maldito milagro, como si alguien hubiera encendido la luz", dijo Wurst. "Fue como si el peso de mi cabeza, la nube que estuvo allí durante décadas, desapareciera. Cambió todo el curso de mi vida".
Lo que podemos hacer: Si un hombre está participando en conductas autolesivas o comportamientos inseguros sólo por las emociones, es el momento de tener una discusión seria. La depresión puede ser tratada y la mayoría de los hombres aprenden a lidiar positivamente con los síntomas, pero otro tipo de comportamientos tienen efectos mucho más dañinos y peligrosos. No le presiones para busque ayuda, es mejor de entrada intentar que él entienda que el comportamiento inseguro dará lugar a más problemas en el camino.
In English | Los doctores saben, desde hace tiempo, que muchos medicamentos pueden causar decaimiento anímico o incluso depresión. También saben que, a medida que envejecemos, los cambios químicos que se producen en nuestro organismo generan un mayor riesgo de sufrir este efecto secundario. No obstante, son pocos los que revisan la lista de medicamentos cuando sus pacientes manifiestan síntomas reveladores de un estado depresivo: falta de energía, apatía, decaimiento, fatiga excesiva, alteraciones del apetito, trastornos del sueño, tristeza y desesperanza. Como resultado, con frecuencia agregan un nuevo medicamento a los que causan dichos síntomas, por ejemplo, un antidepresivo que, a su vez, puede provocar otros efectos secundarios.
Y nadie está salvo de sentirse abrumado por ese cóctel paralizante de futilidad, tristeza y desgana infinitas que es la depresión. Puedes llamarte Brad Pitt, Bruce Springsteen o J. K. Rowling. Puedes ser un triunfador y tenerlo todo. Estar en la flor de la vida, en la cresta de la ola… Da igual. «De repente, uno empieza a encontrarse mal. No sabe por qué, pero un día está mal. Y al siguiente también. Y así, día tras día, no mejoras. El problema es que no sabes lo que realmente está pasándote», contaba el futbolista Andrés Iniesta en su autobiografía.
Esencialmente, hay buenas razones para que alguien que ha sido un adicto se sienta deprimido. Si una persona no adicta hubiese experimentado esos acontecimientos, probablemente se sentiría demasiado deprimida. Si una persona no adicta hubiese perdido la capacidad de producir sus propios productos químicos naturales, que se producen en el cuerpo como consecuencia de los éxitos y de los eventos placenteros de la vida, probablemente se sintiese deprimida. Si una persona hubiese perdido toda esperanza de mejorar y se sintiese entumecida, se dirá que está deprimida.
¿Es posible que también puedas padecer un sufrimiento considerable sin cumplir el criterio de los 5 síntomas mínimos requeridos para un diagnóstico de depresión? Sin lugar a dudas, puesto que este criterio no es más que una pauta orientativa que nos permite referirnos a un diagnóstico de depresión. El hecho de que no cumplas con todos los criterios mencionados de un diagnóstico de depresión no implica que no puedas estar experimentando un sufrimiento considerable.
Uno de los acercamientos más frecuentes en la investigación de los genes implicados en el desarrollo de la depresión es el análisis del papel de las monoaminas. De entre todas las variantes genéticas estudiadas, un factor que podría influir en su desarrollo es la presencia de un polimorfismo del gen que codifica el transportador de la serotonina, lo que produciría una disminución del transporte de este neurotransmisor46. Este gen podría ser un predictor de la respuesta al tratamiento antidepresivo47.
Los pacientes que ya fueron tratados en el pasado deben darle a su médico actual todos los detalles sobre la terapia; si fuera una terapia farmacológica, deberían indicarle al médico actual el nombre del fármaco y la dosis inicial; luego deben especificar si la dosis disminuyó o aumentó durante el transcurso de la terapia, si hubo efectos secundarios y si la terapia resultó efectiva.
Ciertas sustancias químicas del cerebro denominadas «neurotransmisores» se relacionan con la depresión, en especial, la serotonina, la norepinefrina y la dopamina. La mayoría de los antidepresivos alivian la depresión al afectar estos neurotransmisores. Cada tipo (clase) de antidepresivos afecta los neurotransmisores de manera ligeramente diferente.

Por qué se prescriben: Los betabloqueantes se prescriben para tratar la hipertensión (presión arterial alta). Ejemplos: atenolol (Tenormin), carvedilol (Coreg), metoprolol, propranolol (Inderal), sotalol (Betapace), timolol (Timoptic) y algunos otros fármacos cuyos nombres químicos terminan en “-olol”. Estos fármacos desaceleran el ritmo cardíaco y reducen la presión arterial bloqueando el efecto de la hormona adrenalina. Los betabloqueantes también se usan para tratar la angina de pecho y otros problemas de salud, como las migrañas, los temblores, las arritmias y, como gotas oculares, ciertas clases de glaucoma.
Hay diferentes tipos de medicamentos utilizados en el tratamiento de la depresión. Para la elección de la medicación, varios factores deben ser considerados por el médico: por ejemplo, síntomas predominantes, la experiencia previa, la preferencia del paciente, así como los efectos secundarios. En este contexto, la distinción entre la depresión unipolar o bipolar es crucial. Los medicamentos más comúnmente utilizados en el tratamiento de la depresión son:
Los antidepresivos son medicamentos que funcionan modificando las cantidades de sustancias químicas que comúnmente actúan en el cerebro (neurotransmisores), particularmente al actuar sobre: serotonina, noradrenalina y en parte dopamina. Estudios científicos han demostrado que estas sustancias se involucran en la regulación del estado de ánimo, aunque debe decirse que aún no se conoce claramente el mecanismo detrás de su funcionamiento.
La depresión es un proceso multifactorial y complejo cuya probabilidad de desarrollo depende de un amplio grupo de factores de riesgo, sin que hasta el momento haya sido posible establecer su totalidad ni las múltiples interacciones existentes entre ellos. Se desconoce el peso de cada uno de ellos en relación a las circunstancias y al momento de la vida en que se desarrolla26.

La comprensión de la depresión ha recibido también contribuciones de las ramas del psicoanálisis y de la psicología humanista. Desde la perspectiva psicoanalítica clásica del psiquiatra austriaco Sigmund Freud, la depresión, o melancolía, puede estar relacionada con pérdidas interpersonales79​80​ y experiencias tempranas de la vida.81​ Los terapistas existenciales han relacionado la depresión con la falta de sentido tanto en el presente82​ como en la visión del futuro.83​84​
El medicamento tiene un complejo legado porque es un componente de la ketamina, que fue aprobada hace años como un anestésico y fue una vez popular como una droga recreativa llamada Special K. La esketamina debe ser administrada bajo supervisión médica y sólo puede ser utilizada en un consultorio médico o clínica certificada, de acuerdo a las condiciones de la aprobación de la FDA. Debe tomarse junto con un antidepresivo oral.
La dosis recomendada del fármaco recién aprobado es dos veces a la semana, durante cuatro semanas, con dosis de refuerzo conforme se necesite, junto con algún antidepresivo oral común. Sin embargo, tanto la esketamina como la ketamina causan efectos secundarios, incluidos sensaciones extracorporales y alucinaciones, y existe un potencial para el abuso. La FDA emitió requerimientos estrictos de seguridad: las dosis deben administrarse en un consultorio médico o clínica, en las que los pacientes sean monitoreados al menos durante dos horas, la experiencia debe ingresarse a un registro y los pacientes no deben manejar el día del tratamiento.
Y nadie está salvo de sentirse abrumado por ese cóctel paralizante de futilidad, tristeza y desgana infinitas que es la depresión. Puedes llamarte Brad Pitt, Bruce Springsteen o J. K. Rowling. Puedes ser un triunfador y tenerlo todo. Estar en la flor de la vida, en la cresta de la ola… Da igual. «De repente, uno empieza a encontrarse mal. No sabe por qué, pero un día está mal. Y al siguiente también. Y así, día tras día, no mejoras. El problema es que no sabes lo que realmente está pasándote», contaba el futbolista Andrés Iniesta en su autobiografía.
Todos estos medicamentos tienen diferentes efectos en diferentes pacientes y no existe un enfoque terapéutico único que funcione para todos, por lo que en algunos casos los tricíclicos o IMAO pueden ser la mejor opción. Los pacientes que toman IMAO deben cumplir con una dieta especial y restricciones de medicamentos para evitar interacciones potencialmente graves; deben evitar todos aquellos alimentos que contienen grandes cantidades de tiramina, un químico que se encuentra en muchos quesos, vinos y encurtidos, y algunas drogas que incluyen descongestionantes.

Alternativas: El acetaminofeno (Tylenol), la aspirina, el tramadol (Ultram) o, si la situación lo exige, un opioide leve, como la hidrocodona/acetaminofeno (Vicodin). A medida que envejecemos, gran parte del dolor articular vinculado con la artritis no es por causa de  la inflamación (que puede tratarse con corticoesteroides), sino por la inmovilidad de la articulación que fue dañada tras haber sufrido procesos inflamatorios durante años.
Las consecuencias de la depresión y de la ansiedad, van mas allá del individuo. No es sólo la persona afectada la que padece las consecuencias, es una sociedad. El hombre contemporáneo es propenso a caer en episodios de ansiedad y/o depresión, y esto lo induce a un comportamiento hacia los demás, pero por su lado el otro individuo también actúa hacia este primero de la misma manera, convirtiendo el entorno en una agrupación de ansiosos depresivos.
El DSM-IV-TR (tabla 6) utiliza una lista de 9 síntomas depresivos, requiere también una duración del episodio de al menos dos semanas y divide el cuadro depresivo mayor en leve, moderado o grave, con códigos específicos para la remisión parcial/total o no especificada (ver anexo 1). El diagnóstico se establece con la presencia de al menos cinco de los síntomas, y debe ser uno de ellos un estado de ánimo depresivo o la pérdida de interés o de capacidad para el placer.

Otros investigadores involucrados, como el doctor Stephen Ross, director del departamento de adicciones de la Universidad de Nueva York, muestran menos reticencias a la hora de hablar sobre las experiencias descritas por los individuos estudiados: “Tenemos un pequeño sistema que, cuando le haces cosquillas, produce estos estados de alteración que han sido descritos como estados espirituales o místicos en diferentes religiones. Han sido definidos también como estados de unidad. Las personas sienten que la separación que existe entre su ego y el mundo exterior se disuelve y piensan que son parte de una energía o de un estado de conciencia continuo y ligado al universo”.
Se piensa que los antidepresivos no producen hábito, aunque la supresión brusca puede causar efectos adversos. Los antidepresivos crean pocos o ningún cambio inmediato en el estado de ánimo y requieren normalmente varias semanas para comenzar a tener efecto. Los antidepresivos no tienen las mismas características adictivas de otras sustancias, como la nicotina, la cafeína, y otros estimulantes. Sin embargo, existe controversia sobre la definición de la adicción en el caso de los antidepresivos. Algunos autores argumentan que los antidepresivos no cumplen los requisitos generalmente aceptados para esa definición. Aunque determinados antidepresivos pueden originar síntomas de privación (síndrome de abstinencia) al retirarlo, no acostumbran a producir impulsos de volver a las dosis anteriormente tomadas. A fin de evitar esos síntomas de privación, se disminuye lentamente la dosis en un periodo de varias semanas.
Es importante realizar un diagnóstico para poder realizar un tratamiento adecuado. En el mundo entero se usan distintos sistemas de clasificación para realizar diagnósticos. En Europa el más común es la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud, CIE- 10, propuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS). De acuerdo con esta clasificación, para el diagnóstico de un “trastorno depresivo” o “episodio depresivo” se requieren un cierto número de síntomas presentes durante un periodo superior a 2 semanas.  
Alternativas: Una combinación de vitamina B12 (inyectable o sublingual), vitamina B6, ácido fólico y aceite de pescado puede reducir los niveles de homocisteína en el organismo. La homocisteína, un aminoácido, daña el endotelio (tejido que recubre el interior de las arterias) y otras células del organismo, lo que provoca un aumento en los niveles de lípidos. Si bien existen muchos estudios que sustancian este tratamiento sin medicamentos y otros tantos que lo rechazan, advertí que tiene resultados positivos en  pacientes mayores sin que se dé el riesgo de que sufrangraves efectos secundarios.

En lugar de parecer decaído o triste, los hombres que están deprimidos a menudo muestran signos de irritabilidad o ira descontrolada. Los pensamientos negativos son un aspecto común en la depresión. Los hombres se sentirán más irritables por culpa de tener pensamientos negativos de forma constante e incluso a causa de esta falta de control pueden mostrar agresividad hacia ellos mismos o hacia los demás.
Varios aspectos de la personalidad y de su desarrollo parecen ser parte integrante de la aparición y persistencia de la depresión,61​ con la emocionalidad negativa62​ y elevado neuroticismo como un precursor común.63​ A pesar de que los episodios depresivos están muy relacionados con los eventos adversos, la forma característica de un individuo de hacer frente a la situación puede estar relacionada con su poder de recuperación.64​ Además, la baja autoestima y los pensamientos autoderrotistas o distorsionados están relacionados con la depresión. La depresión es menos probable que se produzca, y remite más rápidamente, entre las personas que son religiosas o espirituales.65​66​67​ No siempre está claro qué factores son las causas y cuáles son los efectos de la depresión, sin embargo, las personas deprimidas que son capaces de reflexionar y cuestionar sus patrones de pensamiento a menudo muestran un mejor estado de ánimo y autoestima.68​
“Es cara, y yo me siento escéptico, pero tenemos la intención de comenzar con el tratamiento aquí”, dijo Mark George, un profesor de Psiquiatría y Neurología en la Universidad Médica de Carolina del Sur, en Charleston. Dijo que su clínica de terapia electroconvulsiva tiene espacio para el tratamiento con esketamina, pero tendrá que contratar a una enfermera y tal vez a otro personal.
Alrededor del 40% de las personas diagnosticadas con algún tipo de tumor sufren ansiedad o depresión. Los antidepresivos en estos casos tienen efectos limitados, particularmente por lo que se refiere al aspecto existencial. Muchos de los afectados llegan a concebir la vida como algo carente de sentido, abriéndose para ellos, en determinadas circunstancias, hasta la terrible posibilidad del suicidio.
Hay estudios que demuestran que el 80% de los pacientes que sufren su primer episodio de depresión mayor, experimentará por lo menos otro más durante su vida,249​ con un promedio de cuatro episodios de por vida. Otros estudios en población general indican que aproximadamente la mitad de los que tienen un episodio se recuperarán (se traten o no) y permanecerán así, mientras que la otra mitad tendrá por lo menos un episodio más y aproximadamente el 15% de éstos sufrirá recurrencias continuas.250​ Estudios realizados con pacientes hospitalizados sugieren menor número de recuperaciones y mayor cronicidad, mientras que los estudios de la mayoría de los pacientes ambulatorios muestran que casi todos se recuperan, con una duración media del episodio de 11 meses. Alrededor del 90% de los pacientes con depresión severa o psicótica, la mayoría de los cuales cumplen con los criterios para otros trastornos mentales, sufren recaídas.251​252​
En el año 2003 un meta-análisis de 31 ensayos de antidepresivos controlados con placebo encontró que el tratamiento continuado con antidepresivos redujo en un 70% el riesgo de recaídas en depresiones graves.8​ Por su parte, la Asociación Americana de Psiquiatría aconseja en el caso de depresiones graves, que el tratamiento con antidepresivos se prolongue por varios meses después de la desaparición de los síntomas. En los pacientes con antecedentes de episodios depresivos graves, la Asociación Británica de Psicofarmacología recomienda mantener un antidepresivo al menos por seis meses, y hasta tanto como cinco años o incluso indefinidamente.9​
Debido al mayor riesgo de suicidio, la FDA exige que los antidepresivos SSRI tengan una etiqueta de advertencia de recuadro negro, la advertencia más seria en fármacos que requieren receta médica. La advertencia dice que todos los niños y adolescentes que estén tomando antidepresivos SSRI deben ser supervisados atentamente, especialmente durante las primeras cuatro a seis semanas de iniciado el tratamiento y siempre que se cambie la dosis. Esta advertencia está claramente impresa en el folleto dentro de la medicación que se les da a los pacientes.
La mayoría de los adultos con trastorno depresivo nunca llega a ser evaluada por un psiquiatra, puesto que a menudo los síntomas no se reconocen correctamente. Esta confusión ocurre inclusive entre los médicos no acostumbrados a tratar problemas relacionados con la salud mental. Los estudios demuestran que más de la mitad de los pacientes con depresión, atendidos por clínicos generales por presentar síntomas físicos de depresión, tales como dolor, insomnio o fatiga crónica, terminan no siendo reconocidos como tal. El diagnóstico correcto surge solamente después de meses o años de síntomas y varias consultas a distintos médicos.
La mayoría de los antidepresivos generalmente son seguros; sin embargo, la FDA (Food and Drug Administration, Administración de Alimentos y Medicamentos) requiere que todos los antidepresivos tengan una advertencia que aparece en un recuadro negro, la advertencia más estricta para las recetas. En algunos casos, los niños, adolescentes y adultos jóvenes menores de 25 años pueden tener un aumento en pensamientos o comportamientos suicidas cuando toman antidepresivos, especialmente en las primeras semanas después de haber empezado o cuando se cambia la dosis.
Gerard Sanacora, profesor de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, que ha dirigido estudios patrocinados por Janssen y ha aceptado pagos de consultoría de la compañía, dijo que cree que los resultados de la esketamina ya han comenzado a activar un campo más amplio del desarrollo de medicamentos psiquiátricos. Hace una década, señaló, las empresas comenzaron a abandonar el esfuerzo.
Existe alguna evidencia de que la depresión mayor puede ser causada en parte por una hiperactividad del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (eje HPA en inglés), que se traduce en un efecto similar a la respuesta neuroendocrina al estrés. Las investigaciones indican un aumento en los niveles de la hormona cortisol, y agrandamiento de las glándulas pituitaria y adrenal, lo que sugiere que las alteraciones del sistema endocrino pueden desempeñar un papel en algunos trastornos psiquiátricos, incluyendo la depresión.54​ La hipersecreción de la hormona liberadora de hormona adrenocorticotropa por parte del hipotálamo se cree que conduce a esto, y está relacionada con los síntomas cognitivos y la excitación. La hormona estrógeno se ha implicado en los trastornos depresivos debido al aumento en el riesgo de episodios depresivos después de la pubertad, el período prenatal, y se reducen las tasas después de la menopausia.55​ Por el contrario, los períodos premenstruales y de postparto, de bajos niveles de estrógeno, están también asociados con un mayor riesgo.55​ El retiro repentino, las fluctuaciones o los periodos de bajos niveles sostenidos de estrógeno se han relacionado con una significativa disminución del ánimo. La recuperación clínica de la depresión postparto, la perimenopausia y la postmenopausia demostró ser efectiva después de que se estabilizaron o restauraron los niveles de estrógeno.56​57​
Episodio depresivo grave: deben existir los 3 síntomas del criterio B y síntomas del criterio C con un mínimo de 8 síntomas. Las personas con este tipo de depresión presentan síntomas marcados y angustiantes, principalmente la pérdida de autoestima y los sentimientos de culpa e inutilidad. Son frecuentes las ideas y acciones suicidas y se presentan síntomas somáticos importantes. Pueden aparecer síntomas psicóticos tales como alucinaciones, delirios, retardo psicomotor o estupor grave. En este caso se denomina como episodio depresivo grave con síntomas psicóticos. Los fenómenos psicóticos como las alucinaciones o el delirio pueden ser congruentes o no congruentes con el estado de ánimo.

Los descendientes de pacientes con depresión constituyen un grupo de riesgo tanto para enfermedades somáticas como para trastornos mentales42. Así, los familiares de primer grado de pacientes con trastorno depresivo mayor tienen el doble de posibilidades de presentar depresión que la población general43, proporción también importante en los de segundo grado44. El patrón de presentación del cuadro también puede ser diferente, encontrando como señal más temprana un trastorno de ansiedad45. No obstante, estos estudios familiares por sí mismos no pueden establecer qué cantidad de riesgo proviene de los factores genéticos y qué cantidad del ambiente familiar compartido.
Un episodio depresivo mayor se caracteriza por la presencia de un estado de ánimo muy deprimido que persiste durante al menos dos semanas.8​ Los episodios pueden ser aislados o recurrentes y se clasifican como leves (pocos síntomas por encima de criterios mínimos), moderados, o severos (impacto notable en la actividad laboral o social). Un episodio con características psicóticas, comúnmente conocida como depresión psicótica, está clasificado automáticamente como grave. Si el paciente ha tenido un episodio de manía o estado de ánimo notablemente elevado, se realiza en su lugar un diagnóstico de trastorno bipolar. La depresión sin periodos de manía se refiere a veces como depresión unipolar debido a que el estado de ánimo se mantiene en un estado emocional o “polo”.140​
-Patrick McCathern, jubilado  Para la mayoría de hombres con depresión, la vida no tiene que ser tan oscura y sin esperanza. La vida ya de por sí es difícil y el tratamiento de la depresión puede liberar recursos esenciales para enfrentar los desafíos de la vida de manera eficaz. Cuando un hombre está deprimido, él no es el único que sufre. Su depresión también ensombrece las vidas de sus familiares, sus amigos, y prácticamente todas las personas cercanas. Lograr que inicie un tratamiento puede repercutir en mayor bienestar y esperanza para todas esas personas.
En ese sentido, el NIH llama la atención sobre un punto medular: las mujeres depresivas son más propensas a intentos suicidas, pero los hombres llegan a ejecutarlos con más éxito pues, entre otras cosas, utilizan técnicas más agresivas al intentar quitarse la vida, por ejemplo, optan por un disparo fulminante en vez de tratar de envenenarse con pastillas.
Esta guía de práctica clínica utiliza la clasificación y definiciones de depresión recogidas en la décima revisión de la CIE-10 (tablas 1 y 2) con los códigos F32 (episodios depresivos) y F33 (trastorno depresivo recurrente) y en la DSM-5 (tabla 6), con los códigos 296.2X (episodio único) y 296.3X (episodio recurrente). Tanto en la CIE-10 como en el DSM-5, la gravedad de los episodios se basa en el número, tipo e intensidad de los síntomas y en el grado de deterioro funcional (los especificadores de gravedad de los criterios DSM-5 figuran en el anexo 1).
Los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) pueden producir una reacción hipertensiva peligrosa, incluso potencialmente letal, si se toman con alimentos que contengan altos niveles de tiramina, tales como los quesos maduros, carnes curadas o extractos de levadura. De igual forma, entraña riesgos serios la toma de determinados medicamentos de prescripción médica y también de fármacos de venta libre. Cualquier paciente actualmente sometido a tratamiento con medicamentos inhibidores de la MAO debería ser controlado estrictamente por su psiquiatra, al cual siempre debería consultar antes de tomar otro medicamento. Estos pacientes deberán informar otros médicos, incluso dentistas, que toman estos antidepresivos, a fin de que no administren fármacos ni anestesia sin el debido conocimiento.
Posibles efectos secundarios. Los efectos secundarios de los antidepresivos varían de un medicamento a otro y de una persona a otra. Los efectos secundarios molestos, como la sequedad de la boca, el aumento de peso o los efectos secundarios sexuales, pueden hacer que sea difícil seguir el tratamiento. Conversa con el médico o con el farmacéutico acerca de los efectos secundarios más importantes.

Los ansiolíticos más utilizados pertenecen al grupo de las benzodiacepinas de alta potencia (Alprazolam, Loracepam, Diacepam, Cloracepam, etc.). Producen un efecto tranquilizante. Actúan reduciendo los síntomas de ansiedad en cuestión de minutos y disminuyendo tanto la intensidad como la frecuencia de los episodios de angustia. Los principales efectos adversos de las benzodiacepinas consisten en somnolencia, alteraciones de la memoria, alteraciones de la atención y de la concentración. El deterioro de estas funciones cognitivas suele ser transitorio (se experimenta mientras se está tomando el medicamento) y sólo se produce con dosis elevadas y prolongadas en el tiempo. Otro inconveniente es que su consumo prolongado puede generar efectos de dependencia (adicción) y tolerancia (pérdida progresiva de efectividad).
Hipócrates, médico de la Antigua Grecia, describió el síndrome de melancolía como una enfermedad diferente con síntomas mentales y físicos particulares. Hipócrates caracterizó como síntoma de la dolencia todos los “temores y desalientos, si duran mucho tiempo”.277​ Fue un concepto similar pero mucho más amplio que el concepto actual de depresión. Se le dio relevancia a un grupo de síntomas como la tristeza, el desánimo y el desaliento y a menudo se incluyeron en este grupo el miedo, la ira, los delirios y las obsesiones.81​
Lo que podemos hacer: lo que podemos hacer aquí es dar ejemplo. Se pueden planificar actividades y tratar de involucrar al hombre en dichas actividades que deberán ser de diversión. Podemos dar el ejemplo dejándonos ir y permitiéndonos experimentar un poco de alegría. Tiene que ser un acto sincero, que transmita seguridad, para él para participe y trate de ser feliz, incluso si es sólo por un momento.
Cómo pueden causar depresión: La manipulación de los niveles hormonales en el organismo puede causar una serie de problemas, en particular, debido a que los medicamentos se relacionan  con el sistema nervioso central. En estudios realizados se demostró que se asocian significativamente los cambios en los niveles hormonales con la aparición de síntomas de la depresión.

La DEA es un trastorno recurrente; para su mantenimiento, las dosis de los antidepresivos empleados deben ser las mismas que para el tratamiento. En los casos que presentan 1 solo episodio depresivo, el tratamiento farmacológico debería durar al menos 1 año. Los pacientes con 3 episodios o más durante su vida deberían recibir terapia farmacológica de mantenimiento durante al menos 3 años.


No obstante, el tratamiento con psicofármacos y/o psicoterapia, consiguen, en la mayoría de los casos, aliviar parcialmente o en su totalidad los síntomas. Una vez se han superado los síntomas de la depresión, convendrá seguir bajo tratamiento antidepresivo el tiempo necesario para evitar posibles recaídas. En algunos casos, el tratamiento deberá prolongarse de por vida.
Una persona con un episodio depresivo mayor usualmente exhibe un estado de ánimo muy bajo, el cual se refleja en todos los aspectos de la vida, y una incapacidad de experimentar placer en actividades que eran disfrutadas anteriormente. Personas con depresión pueden estar preocupadas, o deliberar sobre pensamientos y sentimientos de inutilidad, culpa inapropiada, lamento, impotencia, desesperanza y odio a sí mismo. En casos severos, las personas deprimidas puede tener síntomas de psicosis.8​ Estos síntomas incluyen ilusiones o, menos comúnmente, alucinaciones, usualmente no placenteras.9​ Otros síntomas de depresión incluyen concentración y memoria ineficiente (especialmente en aquellos con características melancólicas o psicóticas),10​ retirarse de situaciones y actividades sociales, reducción del apetito sexual, y pensamiento de muerte o suicidio. El insomnio es común entre los deprimidos. En el patrón típico, una persona se levanta muy temprano y no puede volver a dormir.11​ El insomnio afecta al menos al 80% de las personas deprimidas. Hipersomnia, o dormir en exceso, también puede suceder.11​ Algunos antidepresivos pueden también causar insomnio dado su efecto estimulante.12​

Si bien las causas del suicidio son múltiples, señala la especialista, y están relacionadas con el medio ambiente y las relaciones sociales de una persona, el riesgo de una autolesión se incrementa con el consumo de drogas: “La mayoría de los estudios nacionales e internacionales han mostrado que entre un 15 y 46 por ciento de los suicidios consumados fueron cometidos por personas que habían usado una o más drogas en los momentos previos a quitarse la vida”.
La relación entre los eventos estresantes de la vida y el apoyo social ha sido objeto de cierto debate. La falta de apoyo social puede aumentar la probabilidad de que el estrés de la vida lleve a la depresión, o la falta de apoyo social puede constituir una forma de tensión que conduce directamente a la depresión.91​ Hay evidencias de que los desórdenes sociales en los barrios, debidos por ejemplo a la delincuencia o al tráfico de drogas ilícitas, es un factor de riesgo, y que un barrio de alto nivel socioeconómico, con mejores servicios, es un factor de protección.92​ Las condiciones adversas en el trabajo, en particular en trabajos demandantes con poco margen para la toma de decisiones, están asociadas con la depresión, aunque la diversidad y algunos factores de confusión hacen difícil el confirmar que exista una relación causal.93​
Del 1% al 4% de la población de edad avanzada presenta depresión mayor, lo que equivale a una incidencia del 0.15% por año. La prevalencia, y también la incidencia, se duplican luego de los 70 a 85 años. También se incrementa el número de personas con trastorno bipolar por el aumento absoluto de la cantidad de personas que llegan a esta edad. Además, dicha prevalencia en la edad avanzada resulta más elevada en el ámbito médico que en la comunidad. Del 10% al 12% de los pacientes internados presentan depresión mayor, mientras que la cifra para quienes reciben atención ambulatoria es del 6% al 9%.
Busca grupos de ayuda. Muchas organizaciones, como la National Alliance on Mental Illness (Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales, NAMI) y la Depression and Bipolar Support Alliance (Alianza de Apoyo a Personas con Depresión y Trastorno Bipolar), ofrecen educación, grupos de apoyo, asesoramiento psicológico y otros recursos para ayudar con la depresión. Los programas de asistencia a empleados y los grupos religiosos también pueden ofrecer ayuda para problemas relacionados con la salud mental.
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